Aunque casi todos hemos experimentado alguna vez un dolor de cabeza, en algunas personas es tan frecuente que se llega a asumir como algo normal. Sin embargo, entre los dolores de cabeza más habituales está uno de los más intensos e incapacitantes: la migraña.

Aunque casi todos hemos experimentado alguna vez un dolor de cabeza, en algunas personas es tan frecuente que se llega a asumir como algo normal. Sin embargo, entre los dolores de cabeza más habituales está uno de los más intensos e incapacitantes: la migraña.

¿Qué es la migraña?

La migraña es un trastorno cuya característica principal es la aparición de una intensa cefalea, pulsátil y recurrente, con localización en un lado de la cabeza.  A este enorme malestar se le pueden unir náuseas, vómitos e hipersensibilidad a la luz y al ruido, entre otros síntomas. El dolor de cabeza suele durar unas pocas horas pero sin el tratamiento adecuado, puede llegar a prolongarse durante días. Además, empeora con el movimiento o con la actividad física. Es una enfermedad altamente incapacitante, que reduce la calidad de vida de quienes la sufren.

Se estima que la migraña afecta al 13% de la población española y que, de ese porcentaje, una tercera parte la sufre de manera crónica. Las mujeres son las más afectadas, con el doble de casos diagnosticados respecto a los hombres.

Tipos de migraña

Existen diferentes tipos de migraña, con distintos síntomas e intensidades.

Migraña sin aura

También llamada migraña común, en la cual podemos englobar a un 80% de los casos detectados. Los síntomas son los descritos anteriormente: localización unilateral, carácter pulsante y dolor muy intenso, acompañados de náuseas, hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales ( a la luz o fotofobia y al  sonido o fonofobia) y a menudo se produce un agravamiento del dolor al realizar actividad física de rutina o al realizar movimientos rápidos (por ejemplo, al mover la cabeza). Estos duran entre 4 y 72 horas. En la mujer, existe relación clara entre la aparición de las crisis migrañosas y el ciclo menstrual.

Migraña con aura

Otro de los tipos frecuentes, aunque con mucha menor presencia que la común, es la migraña con aura, diagnosticada en un 20% de los casos. La sintomatología es bastante parecida, pero hay una diferencia clave: el aura, conjunto de síntomas que afectan especialmente a la vista y que preceden a la crisis de dolor. Normalmente comienzan de manera gradual y se desarrollan durante minutos hasta 1 hora antes de la aparición del dolor. Los más habituales son visión borrosa o la aparición de destellos y líneas brillantes en nuestro campo visual. En menor medida, se puede notar también confusión o dificultad en el habla, además de hormigueo en diferentes partes del cuerpo.

En el peor de los casos, estas migrañas se pueden volver crónicas, llevando a sufrir intensos dolores de cabeza durante un número considerable de días cada mes. Cada año, un 3% de las personas que sufren migrañas episódicas pasan a padecerlas de manera crónica.

¿Qué causa la migraña?

Son muchas las posibles causas de la migraña pero, por lo general, una buena parte de ellas responden a factores comunes. En primer lugar, es común que en la familia de la persona afectada ya existan antecedentes, por lo que un motivo de su aparición puede responder a causas genéticas. De cualquier manera, se desconocen las causas exactas de la migraña.

Existen una serie de factores desencadenantes y de riesgo de las crisis de migraña, entre ellos podemos citar:

  • Factores psicológicos: estrés, episodios de ansiedad, depresión, momentos de conflicto…
  • Estímulos sensoriales: Olores fuertes, presencia de humo de tabaco en el ambiente, luces excesivamente brillantes o temperaturas oscilantes también son motivos para desencadenarla.
  • Causas ambientales: bajadas bruscas de la presión atmosférica
  • Hormonales: Relacionados con cambios en el ciclo menstrual
  • Malos hábitos de sueño: Hay que medir bien cuánto dormimos. No hacerlo propicia la aparición de cefaleas. Dormir poco es igual de perjudicial que dormir demasiado. Lo mismo pasa si el sueño se ve interrumpido.
  • Dieta: La ingesta de deteminados alimentos como el queso curado; embutidos, como el jamón, chorizo, sobrasada; bebidas alcohólicas fermentadas;  el aguacate, los zumos de cítricos, el chocolate o la cafeína en cantidades elevadas pueden actuar como desencadenantes de migrañas. Asimismo, los periodos de ayuno pueden desencadenar episodios de migraña
  • Fármacos: anticonceptivos orales, fármacos vasodilatadores

TRATAMIENTO

El tratamiento farmacológico es individualizado y se busca eliminar el dolor y los síntomas asociados para que el paciente pueda continuar con sus actividades habituales. Disponemos de tratamientos paliativos y preventivos para determinados casos.

¿Cómo podemos prevenirla?

Seguir una serie de pautas puede ser útil para reducir las posibilidades de padecer una crisis de migraña:

  • Cuidarse. Seguir unos hábitos de vida saludables, mantener un peso corporal adecuado, controlar los ciclos del sueño, hacer ejercicio de forma moderada, comer bien y mantener unos horarios regulares de comidas, son las primeras medidas que debemos implementar para ayudarnos a prevenir los dolores de cabeza. Además es importante conocer los factores desencadenantes y así evitarlos en la medida de lo posible.
  • Procurar evitar los quesos curados, reducir el consumo de café o té. Evitar el consumo de alcohol, especialmente la cerveza, el vino y licores. Disminuir el consumo de chocolate.
  • Controlar el estrés. Gestionar las tensiones derivadas de nuestro día a día es esencial. Intentar alejarnos de las situaciones estresantes, utilizar técnicas de relajación como la meditación o descansar periódicamente, van a contribuir a que nos sintamos mejor.
  • Durante las crisis, buscar sitios tranquilos y con poca luz, sin ruidos, olores.

Con el tratamiento y cuidados adecuados, la migraña no tiene porqué afectar a la vida diaria, no te automediques y consulta a tu farmacéutico.