INGREDIENTES PARA 1 RACIÓN

250 grs de penne rigate, Garofalo BIO
1 lata de anchoas en aceite de oliva virgen, Albo
20 grs de albahaca fresca
50 grs de pistachos pelados

APROXIMADO PROCEDER

  1. Ponemos una tartera al fuego con abundante agua. Cuando el agua hierva, añadiremos la sal y nada más que la sal, e incorporaremos la pasta. Dejamos que cueza el tiempo indicado por el fabricante.
  2. Mientras, en el vaso de una batidora disponemos: la lata de anchoas con su aceite, unos 20 gramos de albahaca fresca, 1 diente de ajo, un puñadito de pistachos pelados y un poquito de parmesano. Añadimos el aceite y trituramos. (Tiene que resultar una salsa espesita).
  3. En un estuche de silicona para micro, cocemos los guisantes, aún congelados, durante 4 minutos. Reservamos.
    También podemos incorporar los guisantes congelados a la tartera donde cuece la pasta. Añadiéndolos 3 minutos antes de que acabe su cocción oficial, bastará.
  4. Escurrimos la pasta y los guisantes y los disponemos en un recipiente amplio. Vertemos sobre ellos nuestra salsa al pesto diferente y removemos bien.
  5. Disponemos la pasta con su pesto en el plato de servir y, rápidamente, para evitar que se enfríe, añadimos un buen puñado de pistachos semipicados, unas lascas finas de queso parmesano, un poco de ralladura de lima (importantísima) y espolvoreamos con pimientas molidas.

El Colegio de Farmacéuticos de Pontevedra te ofrece la valoración nutricional de esta receta:

¡¡Rica, riquísima!! Y muy fácil de hacer.

La pasta es, además de una excelente fuente de energía, un alimento muy saludable. En contra de lo que se decía antes, y aún algunos creen, la pasta no engorda (o no engorda tanto como se cree…todo es cuestión de cantidades). Es cierto que tiene un elevado porcentaje de hidratos de carbono pero solo un 3% son azúcares simples (se absorben rápidamente) y el resto son hidratos de carbono complejos, fundamentalmente almidón. Debido a esto después de comer pasta la glucemia (azúcar en sangre) no aumenta de forma brusca con la consiguiente secreción de insulina que provocaría descenso rápido de la glucosa en sangre. Gracias a los hidratos de carbono complejos, los picos de azúcar serían ondulaciones que fluctuarían entorno a valores de glucemia saludables y pueden ser un plato apto para diabéticos.

Los guisantes son ricos en aminoácidos esenciales (los que nuestro organismo no puede sintetizar y por ello nos vemos obligados a obtenerlos a través de los alimentos), aportan proteínas de origen vegetal y fibra soluble e insoluble aumentando la sensación de saciedad, disminuyendo la velocidad de absorción de los hidratos de carbono y disminuyendo también la absorción del colesterol, además de favorecer el tránsito intestinal.
De los pistachos podríamos decir, por enumerar solo algunas de sus virtudes, que favorecen la salud cardiovascular por su contenido en fitoesteroles, arginina, resveratrol y luteína. Regulan la función muscular gracias al magnesio y al potasio, son ricos también en vitamina B1, B6, E, K y ácido fólico.

¡Ese Parmigiano-Reggiano! (como mola, se merece una ola) tiene características nutricionales tan elogiables como su sabor. En 100 g de parmesano hay hasta 32 g de proteínas y 1275 mg de calcio (La cantidad diaria recomendada es 1447 mg). Es medalla de bronce en contenido de calcio, solo superado por el alga Wakame (plata) y las semillas de amapola (oro). Es apto para intolerantes a la lactosa ya que en el proceso de fermentación y maduración la lactosa se convierte en ácido láctico llegando a tener menos de 1 mg de lactosa por 100 gramos de queso. Un consejo: No compréis sucedáneos, el proceso de elaboración no es igual y las propiedades nutricionales difieren mucho.
Y por último las anchoas: Repletitas de proteínas de alto valor biológico; vitaminas A, D, E, K y del grupo B; y minerales potasio, hierro, sodio, fósforo, magnesio y calcio. Ojo hipertensos…tienen demasiado sodio, mejor prescindid de ellas.

¡¡¡Riquísima y nutricionalmente completísima!!!! Eso si, a los que intentáis mantener una dieta hipocalórica os recomendamos que la cantidad de pasta no supere los 90 g (pesada en crudo), es más que suficiente, poned un poco menos de queso y si os resulta poco, que no va a pasar, podéis añadir un puñadito más de guisantes.