La sensación de falta de energía y de cansancio es responsable de la tercera parte de las consultas a los médicos. Es muy habitual sentirse cansado y no entender de dónde viene el problema. Sin otra patología de base, cuando los síntomas son leves y coincide con la llegada de la primavera, podemos pensar que se trata de la Astenia Primaveral. En este artículo descubrirás qué es, por qué aparece y cómo hacerle frente.

QUÉ ES Y POR QUÉ APARECE

La Astenia Primaveral es un trastorno adaptativo, es decir, a nuestro organismo le cuesta adaptarse a los cambios que ocurren en nuestro entorno. Con la llegada de la primavera aumentan de forma rápida las horas de luz y su intensidad, y eso puede descuadrar nuestro reloj interno; el cambio de temperatura externa también requiere una adaptación de nuestros sistemas termorreguladores. Además, para complicar más las cosas, el cambio de hora trastoca nuestras rutinas diarias haciéndolas más exigentes. De pronto nos apetece hacer más deporte, acostarnos más tarde y tener más vida social. Este descuadre de los relojes internos y externos es el responsable de la Astenia Primaveral. La adaptación puede llevarnos dos o tres semanas y en este tiempo es cuando pueden aparecen los síntomas.

 

SÍNTOMAS DE LA ASTENIA PRIMAVERAL

Cansancio, somnolencia y sensación de falta de energía.

Problemas para conciliar el sueño.

Mal humor.

Pérdida de apetito.

Dolor de cabeza.

Problemas de concentración y motivación.

 

A QUIÉN AFECTA

La Astenia es muy habitual y puede afectar a cualquier persona, aunque es más habitual en mujeres. Especialmente en mujeres de hasta 50 años.

 

QUÉ PODEMOS HACER

Lo primero, y lo más importante, es descartar que una enfermedad de base que esté provocando el problema. Trastornos como depresión o estrés, enfermedades infecciosas u otros problemas crónicos pueden explicar sensación de falta de energía. También el uso de algunos medicamentos, como fármacos para la alergia (tan típica en primavera), los tranquilizantes o incluso medicamentos para la hipertensión arterial pueden favorecer la astenia. En estos casos habrá que acudir al médico y revisar la situación de forma personalizada.

La astenia también puede venir relacionada a otras circunstancias como un exceso de actividad física, pocas horas de sueño, llevar una dieta inadecuada o incluso estar relacionada con el embarazo. En cada caso habrá que tratar la astenia de una manera individualizada. Pero de forma general podemos dar las siguientes pautas para mejorar la velocidad de adaptación de nuestro organismo.

    1. Descansar las horas suficientes. Es importante dormir entre 7 y 8 horas cada noche para mantener nuestro cuerpo a pleno rendimiento.
    2. Llevar una dieta adecuada. En relación con la astenia la alimentación debe ser variada, evitar comidas copiosas y no comer justo antes de acostarse.
    3. Mantenerse bien hidratado. En general se recomienda beber unos 2 litros de agua al día.
    4. Hacer ejercicio moderado. Tanto el exceso de ejercicio como una vida sedentaria pueden favorecer la sensación de cansancio.
    5. Evitar el tabaco, el alcohol y los estimulantes, como el café o el té, especialmente a partir de la media tarde.

Existen disponibles algunos medicamentos formulados a base de plantas medicinales que estimulan la resistencia del organismo frente al estrés físico y mental. Son plantas medicinales con efecto adaptógeno como el Ginseng, el Eleuterococo, la Rodiola, o el Guaraná. Las plantas medicinales pueden ser útiles pero requieren la recomendación por parte de un profesional de la salud. Que sean naturales no quiere decir que sean inofensivas o inocuas.

Cuando se sospecha que el problema pueda venir por hacer una dieta inadecuada se pueden usar complementos alimenticios como la Jalea Real o los Multivitamínicos.

CONCLUSIÓN

La Astenia Primaveral es un trastorno habitual, leve y pasajero. Suele durar entre 2 y 4 semanas. Si nos paramos a entender su origen podemos tomar medidas sencillas que nos ayuden a acortar el proceso. En caso de necesidad podemos recurrir a complementos y plantas medicinales que nos ayuden. Os recomendamos que acudáis a vuestro farmacéutico de confianza en busca de consejo, que para
eso estamos.