Cada año, el Ministerio de Sanidad presenta las cifras de interrupciones voluntarias del embarazo practicadas en España a mujeres de entre 15 y 44 años. Es cierto que el número está bajando, especialmente en mujeres entre los 15 y los 29 años. Sin embargo, llama la atención que el número de intervenciones realizadas a pacientes entre los 30 y los 44 años haya aumentado ligeramente en la última década.

Con los números en la mano, no son pocos los abortos practicados al año en España. Por ejemplo, en 2017, último año con cifras oficiales, más de 94.000 mujeres interrumpieron su embarazo. Son casi 20.000 menos que hace una década. Los métodos anticonceptivos juegan un papel fundamental en el descenso de esta cifra.
Para que tengamos presente la variedad de opciones, mostramos los anticonceptivos más utilizados en la actualidad y, además, presentamos otras alternativas que también están a nuestra disposición.

 

¿QUÉ FACTORES DEBEMOS TENER EN CUENTA?

Elegir el método anticonceptivo ideal es un proceso que debe ser personal y meditado. Depende, principalmente, de dos factores:
En primer lugar, las características del propio método. Por supuesto, tenemos que ver su grado de eficacia y la seguridad que nos aportará utilizarlo; pero tampoco nos tenemos que olvidar de que su efectividad dependerá de su uso correcto y sistemático, de la complejidad de su utilización, de lo asequible de su precio… Son muchos factores que entran en juego a la hora de decantarnos por uno u otro.

Por otro lado, por supuesto, nuestras características personales. ¿Con cuánta frecuencia mantenemos relaciones? ¿Tenemos una pareja estable? Son dos condiciones muy importantes para hacer la elección. Además, también dependerá de nuestra edad, de los hábitos que mantengamos en nuestra vida o de los antecedentes patológicos que tengamos. Por ejemplo, si estamos tomando algún medicamento concreto o tenemos constancia de problemas cardíacos en nuestra familia, la elección debe ser más cuidadosa; al igual que si tenemos hábitos nocivos, como el tabaco.

La Sociedad Española de Contracepción publica cada dos años la Encuesta nacional sobre anticoncepción, para mostrar los hábitos de la población femenina en el uso de métodos anticonceptivos. De entre las mujeres consultadas, el 72,1% reconoció utilizar algún método anticonceptivo. Hemos agrupado los principales de esta manera:
Anticonceptivos de barrera

Su efectividad se sostiene en un impedimento del contacto entre los espermatozoides y el óvulo mediante barreras físicas o químicas.

ANTICONCEPTIVOS DE BARRERA

Su efectividad se sostiene en un impedimento del contacto entre los espermatozoides y el óvulo mediante barreras físicas o químicas.

1. PRESERVATIVO MASCULINO Y FEMENINO

El método más utilizado entre las mujeres españolas: un 29,6% aseguró emplearlo en el momento de la realización de la encuesta. Se emplea en cualquiera de sus dos modalidades: masculino o femenino.

El masculino tiene una eficacia de entre el 85 y el 98%, pero es muy importante que lo utilicemos correctamente: solo se puede emplear una vez y debe colocarse antes de cualquier contacto con la pareja. Tenemos que evitar llevarlo en lugares como la cartera o en la guantera del coche durante mucho tiempo, ya que factores como el roce, la presión o la temperatura pueden hacer que se deteriore. Al terminar su uso, siempre debemos retirarlo con cuidado y comprobar que no se ha roto.

Por su parte, el preservativo femenino baja un poco su efectividad: está entre el 79 y el 95%. Se basa en una funda transparente con forma cilíndrica, en la que el anillo que se introduce en la vagina es más pequeño que el que permanece en el exterior. Podemos ponerlo hasta 8 horas antes de mantener la relación y, al igual que el masculino, es de un solo uso.
Además, hay algo que debemos tener muy en cuenta con este método: es el único que, usado correctamente, nos protege frente al VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS).

2. CREMA ESPERMICIDA

Es un método bastante en desuso y ahora mismo no disponemos de ninguna presentación comercializada en farmacias. Sin embargo, no está de más hablaros de la crema espermicida. Basa su efectividad en las sustancias químicas que contiene, que inactivan a los espermatozoides. Además, su efectividad es muy baja, por lo que se hace necesario combinarla con otro método, y no nos previene de la transmisión de ETS.

3. DIAFRAGMA

Es un pequeño capuchón de látex o silicona con una eficacia de entre un 84 y un 94%. Necesita prescripción médica, así que debemos acudir a nuestro ginecólogo, quien determinará el tamaño apropiado para cada mujer. El diafragma tampoco nos previene de la transmisión de ETS.

ANTICONCEPTIVOS HORMONALES

Los anticonceptivos hormonales deben su eficacia a la inhibición de la ovulación, pero debemos tener en cuenta que no protegen frente a ETS y que requieren prescripción médica.

4. PÍLDORA ANTICONCEPTIVA

Junto con el preservativo, el método anticonceptivo por excelencia. Una toma diaria y a la misma hora cada día para prevenir la posible fecundación, con un porcentaje de efectividad del 91%. Debemos informarnos bien, porque no todas las píldoras anticonceptivas son iguales; puede variar la dosis que empleemos y también el número de días de tomas. La píldora puede perder eficacia si consumimos ciertos medicamentos, en caso de vómitos, diarrea, etc. El consejo que te podemos dar es que ante cualquier incidencia consultes con tu farmacéutico.

5. ANILLO VAGINAL

Es un anillo de poliuretano que se introduce en la vagina para permanecer en el cuerpo durante tres semanas y extraerlo en la semana de descanso, tras lo que se producirá el sangrado que sustituye a la regla natural. Tiene una efectividad de entre el 92 y el 99,7% y no previene de ETS.

6. PARCHE TRANSDÉRMICO

El parche es un anticonceptivo que nos ofrece bastante libertad en su uso, ya que podemos elegir dónde lo queremos colocar: nalgas, brazo, hombro o abdomen. Tenemos que cambiarlo todas las semanas, siempre el mismo día, dejando una de descanso. Tiene una eficacia de entre el 92 y el 99,7% y no previene de ETS.

7. IMPLANTE ANTICONCEPTIVO

Es una pequeña varilla de plástico que no pasa del tamaño de una cerilla. Esta pieza pequeña se introduce por debajo de la piel del brazo, en su cara interna, y libera hormona. Una mujer puede llevar un implante anticonceptivo durante unos 3 años, aproximadamente, y su efectividad es prácticamente perfecta: tiene un 99,95% de éxito en casos probados. Si le tenemos que poner algún defecto, es que no evita las enfermedades de transmisión sexual.

8. INYECCIÓN ANTICONCEPTIVA

Son inyecciones intramusculares, liberadoras de hormona, administradas cada 2-3 meses en la parte superior del brazo o en los glúteos. Deben administrárnosla en nuestro centro de salud y tiene un 94% de eficacia. Al igual que los demás anticonceptivos hormonales expuestos, no nos protege contra ETS.

OTRAS ALTERNATIVAS

9. DIU

Si te decimos dispositivo intrauterino, posiblemente no lo conozcas. Pero si en su lugar decimos DIU ya te suena más, ¿verdad? Es una pieza muy pequeña que el profesional médico introduce en el útero y que puede permanecer entre 3 y 5 años. Su porcentaje de efectividad es muy alto, superior al 99%, y no protege contra ETS.
Existen dos tipos de DIU: el DIU de cobre y el DIU liberador de hormona. Es un método de larga duración, por lo que se vuelve muy adecuado para mujeres que no quieran tener hijos a corto plazo. Lo mejor es que un profesional médico analice nuestro caso antes de dar el paso.

10. ESTERILIZACIÓN

Es de los métodos más efectivos aunque y, además, tiene una gran ventaja: tanto hombres como mujeres pueden hacerlo. La esterilización tiene margen de error: su efectividad es de un 99,5%. Las esterilizaciones más practicadas son: la vasectomía en hombres, un corte de los conductos por los que circulan los espermatozoides; y la ligadura de trompas en mujeres, un bloqueo de las trompas de Falopio para evitar que los espermatozoides lleguen hasta el óvulo.

11. ANTICONCEPCIÓN DE EMERGENCIA

Es un método empleado para evitar el embarazo no deseado después de tener sexo sin protección, ya sea por no haber utilizado métodos anticonceptivos o por algún problema en su utilización, como la rotura del preservativo, el olvido en la toma de la píldora, etc. Por supuesto, no debe ser el método anticonceptivo habitual y no nos protege de ETS.
Tenemos dos opciones para utilizar el anticonceptivo de emergencia: una es por vía oral, sin prescripción médica y tomándola lo antes posible tras la situación de riesgo, preferiblemente en las primeras 24 horas; la otra es el DIU de cobre, que debe ser colocado por un médico tras la relación sexual de riesgo. En ambos casos, no podemos esperar más de cinco días desde el momento en que tuvimos una relación.